jueves, 9 de octubre de 2008

Cosas que no debes de hacer con el software de una PC


Muchas son las críticas que se reciben (y leen) a diario sobre sistemas operativos y software en general, pero... ¿nos hemos parado a pensar que una buena parte (una parte muy grande además) de la culpa del mal funcionamiento y sobre todo de la falta de seguridad de este software la solemos tener nosotros?


En el tutorial
Cosas que no se deben hacer con un ordenador (Hardware) hemos visto algunas cosas que no se deben hacer (pero se hacen) en cuanto al hardware (componentes) se refiere
Vamos a ver en este tutorial cuales son algunas de esas cosas no se deben hacer con el software (o cosas que no se deben hacer con los programas y el sistema operativo de un ordenador), pero que también se hacen, y bastante más a menudo de lo que muchos pueden pensar.


- Manipular partes vitales del sistema o tocar el registro sin tener la más remota idea de lo que se está haciendo. Esto es algo cada vez más habitual. Es maravilloso que la gente sienta una inquietud por estudiar su sistema y aprender a tocarlo y configurarlo, pero todo en esta vida precisa de un aprendizaje previo. No podemos ponernos a manipular en zonas del sistema que nos suenan a chino y que ni tan siquiera sabemos la función que desempeñan.


- Pasar totalmente de los mensajes de advertencia o, mejor aún, desactivarlos. ¿Para qué queremos esos mensajes si ya sabemos lo que nos van a decir? Total, al fin y al cabo están ahí porque los diseñadores de ese software o sistema operativo no tenían nada mejor que hacer en ese momento y decidieron fastidiar al usuario. Claro, que si luego se nos desconfigura el sistema o simplemente no arranca, la culpa es del sistema, nunca nuestra.


- Desinstalar todos los usuarios. Si Windows trabaja con usuarios y desinstalas todos ¿como pretendes utilizarlo?


- Desactivar el antivirus si nos avisa de un virus y no nos permite instalar un programa o ejecutar un archivo. Esta es una forma bastante segura y rápida... de infectar nuestro ordenador. Además, para eso mejor que no instalemos un antivirus. Nuestro ordenador, aunque infectado, no nos molestará más con avisos pesados de que hay virus y demás.


- Borrar cuentas de usuarios sin saber las consecuencias que esto puede tener. Si esto es más o menos grave en un ordenador para uso particular, en un ordenador que se utiliza para trabajar es una irresponsabilidad, ya que no siempre esos datos son recuperables.


- Eliminar la cuenta Administrador. Esta cuenta es accesible sólo en modo seguro, y esto es por algo, no por gusto. Esa cuenta no se debe utilizar para trabajar, ya que es una especie de seguro (es una súper cuenta con derechos sobre todas las demás cuentas).


- Instalar todo lo que cae en nuestras manos. A veces han preguntado que para qué sirve un programa que han instalado. Vamos a ver, si ya no es que no sepas utilizarlo, es que ni tan siquiera sabes para qué sirve, entonces... ¿para qué lo instalas?


- Tocar el tamaño de la memoria virtual... sin saber siquiera qué es la memoria virtual. La memoria virtual no es una especie de ampliación de la RAM. Es una memoria de intercambio y su tamaño para un correcto funcionamiento debe estar dentro de unos parámetros (y, por cierto, lo mejor es dejar que Windows la administre). Tan malo para el rendimiento del ordenador es que esta memoria virtual sea muy pequeña como que sea muy grande (debe estar siempre en relación a la RAM instalada). Si queremos ampliar la RAM hay una solución muy fácil... comprar más RAM (o bien más módulos o bien módulos con más capacidad).


- Ejecutar programas que afectan al sistema sin ni tan siquiera haberse informado de lo que realmente hace ese programa. Esto es demasiado habitual. Un amigo o conocido recomienda un programa fabuloso y nada, lo instalamos y ejecutamos... claro que luego vienen las consecuencias (reinicios, archivos que desaparecen, opciones que dejan de funcionar y un largo etc.).


- ''Tunear'' nuestro Windows con programas de dudosa procedencia. Esto es algo que está muy de moda... y que acarrea serios problemas. Hay en Internet varias aplicaciones para dar a nuestro Windows XP la apariencia de Windows Vista. Pues bien, la mayoría de estos programas no sólo tocan el aspecto visual (lo que no sería excesivamente grave) sino que además, en su afán de hacerlo lo más parecido posible, tocan también partes vitales y el registro de Windows, con las consiguientes y nefastas consecuencias.


- Eliminar un archivo o carpeta simplemente porque su nombre nos suena a virus, pensamos que no sirve para nada, nos molesta o creemos que es de un programa que hemos desinstalado. Pues muy bien. Luego resulta que se trataba de una carpeta vital para el funcionamiento de algún otro programa o del sistema. Además, de nada sirve que esté oculto/a o que incluso sea del sistema. Nosotros, que somos más listos que nadie, veremos la forma de eliminarla (aunque sea arrancando el disco en otro ordenador).


- Desinstalar Internet Explorer porque no nos gusta y utilizamos otro navegador. Luego, si tenemos problemas es porque Windows es malísimo. Además, tenemos un disco duro de 320GB (de los que tenemos libre más del 80%) y precisamente el IE nos está ocupando un espacio que necesitamos. Con lo fácil y seguro que resulta simplemente eliminar los accesos directos a IE y no utilizarlo, pero claro, esto es lo fácil y seguro y nosotros, que tenemos el ordenador desde hace unos días, pero ya somos grandes expertos en informática (pues anda que no hemos leído revistas) tenemos que eliminarlo totalmente, faltaría más.


- Desinstalar programas de Windows porque no nos gustan o no utilizamos. Los programas de Windows que se pueden desinstalar (normalmente no se pueden desinstalar completamente, si acaso deshabilitarlos) se deshabilitan o se desinstalan (si es que se puede hacer) desde Agregar o quitar componentes de Windows. Si desde ahí no es posible, pues simplemente eliminamos los accesos directos (o mejor ni eso) y no los utilizamos.

 
- No crear el DVD o CD Recovery al comprar un ordenador nuevo. Y eso que nos lo dice bien claro al terminar de hacer la instalación (ya sea de Windows Vista o de Windows XP), pero eso es una ocurrencia rara de los fabricantes.


- Eliminar la partición Recovery. Pero hay que ver como son estos fabricantes. Mira que quitarme unos cuantos gigas de mi disco. Y total, ¿para qué? ¿qué es eso del Recovery? Pues nada, lo elimino y así tengo más disco (que es que me hace mucha falta). Todo esto, por supuesto, sin molestarse en crear un DVD Recovery antes y mucho menos haber copiado el contenido de esta partición. Luego, si la pedimos y nos cobran una licencia de Windows, hay que ver lo malos y ladrones que son los fabricantes.


- Tener varios antivirus instalados. Esto es buenísimo... para hacer nuestro sistema lo más lento posible, porque la verdad es que para otra cosa, como que no. Ningún antivirus es seguro al 100%, pero la suma de varios no incrementa la seguridad, sino la posibilidad de fallos, detecciones de falsos virus y bloqueos del sistema.


- Hacer clic en esos banners tan chulos que nos prometen largas horas de diversión, miles de gifs animados para nuestro Messenger o bonitos premios sin estar muy atentos a la pantalla y tener un buen antivirus activo. Bueno, lo de largas horas de diversión, en la mayoría de los casos suele ser cierto... para los que consideren divertido eliminar virus, spyware y troyanos y conseguir que el ordenador funcione correctamente de nuevo.


- Utilizar programas milagro (a ser posible gratuitos) que nos aseguren que nuestro ordenador (un PIII con 256MB de RAM) va a ser la envidia en velocidad de todo el barrio. Bonito... si fuera cierto, pero la mayoría de las veces lo único que realmente conseguimos es una bonita colección de espías y troyanos y que nuestro ordenador vaya incluso más lento.


- Poner el máximo de resolución y de refresco que nuestra tarjeta gráfica soporte sin saber si el monitor lo va a soportar. Evidentemente lo siguiente es que no veremos nada o como mucho una serie de rayas y como si tuviéramos múltiples pantallas en una sola.


- Cambiar de sistema operativo sin asegurarnos primero de que nuestro ordenador admite ese nuevo SO, si hay drivers para él o si nuestros programas y hardware son compatibles. Total, luego basta con poner verde al sistema de turno. Además, ¿cómo no nos va a funcionar si el SO (pirata, por supuesto) lo hemos bajado de una página que nos asegura que es mucho mejor que el original? Buen coctel para que nuestro ordenador se convierta en un bonito y caro trasto que sólo nos va a dar problemas.


Luego nos encontramos con comentarios tan sabrosos como... Cambié mi Vista por XP y me va perfectamente, solo que no me funciona el Wifi, el sonido, la webcam ni el Bluetooth. Vamos a ver, no te funciona el Wifi, el sonido, la webcam ni el Bluetooth y dices que te va perfectamente. ¿Que entiendes entonces por ir mal?


- Intentar instalar dos sistemas operativos en nuestro ordenador sin tener ni idea de como se hace o si es posible hacerlo. Esto es algo bastante frecuente. Todos los sistemas operativos guardan un orden en el caso de instalar más de uno, y este orden hay que respetarlo. No es lo mismo instalar Windows Vista teniendo ya instalado Windows XP (cosa bastante fácil) que instalar Windows XP teniendo ya instalado Windows Vista (problema para el que hasta el momento tan sólo he encontrado como forma segura y fiable la que se indica en el tutorial

Instalar Windows XP teniendo Windows Vista. Una forma de hacerlo.


- Pensar que nos han instalado un Windows legal sin cobrarnos la licencia y darnos el CD o el DVD (en el caso de Vista) y el correspondiente Product Key. Seamos serios. ¿Desde cuando Windows es gratis? Esto mismo es aplicable, por supuesto, a Office y a otros programas, no ya solo de Microsoft, sino de otros desarrolladores.


- Utilizar programas para manipular las particiones sin saber perfectamente como funcionan y los peligros que entrañan. Esta es otra práctica bastante habitual (y además, la mayoría de las veces hecha con programas de dudosa procedencia). Luego vienen los cuelgues, las pérdidas de archivos y a veces hasta de unidades enteras.


- Instalar Windows no legales y de dudosa procedencia. Esto, además de ser un delito de piratería informática, es una de las principales causas de que nuestro sistema no funcione bien, nos falten opciones, no podamos crear puntos de restauración, no nos aparezcan algunos privilegios de administrador y demás lindezas por el estilo. Luego a criticar a Microsoft, que es lo que mola. Pero vamos a ver, si estamos instalando un Windows que ni siquiera sabemos de dónde procede ni las manipulaciones que ha tenido ¿qué queremos? Al menos seamos consecuentes.
Si queremos utilizar Windows pues compramos una licencia y listo, solucionado. Si no queremos pagar por una licencia, pues instalamos Linux (que es un gran sistema operativo, y además la mayoría de sus distro para uso personal son gratis) y también listo, esa es una opción personal de cada cual.


- Crear las particiones para instalar Windows con programas externos. Si es que los de Microsoft no saben lo que hacen, con lo bueno que es tal o cual programa para eso... Claro, que luego hay problemas en la instalación, el ordenador va lento o cada dos por tres se nos pierde el NTLDR.


- Instalar versiones modificadas de Windows Live! Messenger. Nos permiten conectarnos con varias cuentas a la vez, lo podemos poner de dulce... pero luego tenemos miles de problemas, visitantes extraños y no deseados incluidos.


- Instalar programas con funciones extra para Windows Live! Messenger que nos informen del estado de otros usuarios. Estos complementos suelen ser ilegales en muchos casos (violan la confidencialidad), como es el caso de complementos para saber si fulanito o menganito nos tiene en un estado o en otro o a quien tiene admitido o no, y no solo esto, sino que además suelen tener visitantes escondidos.


- Apagar el ordenador a las bravas si no es la única solución. La excusa de que tenía prisa no es válida. Cuando se apaga correctamente no es necesario quedarse delante de la pantalla hasta que se queda negra, y puede ocasionar serios daños en el sistema.


- No leer nunca las ayudas y mensajes que nos muestran los programas durante su instalación o ejecución. Total, para qué hacerlo, si sólo dicen tonterías.


- Poner contraseñas y no anotarlas o (lo que es más o menos lo mismo) anotarlas en un archivo dentro del propio sistema. Todos tenemos memoria de elefante, pero... ¿y si se nos olvida?


- Hacer las copias de seguridad en el mismo disco. Esta es una práctica bastante habitual (eso sí, al menos se suelen hacer en una partición diferente)... y bastante inútil. Si se estropea ese disco nos hemos quedado sin nada.


- Aceptar los cartelitos de aviso de virus que nos salen de programas que no tenemos ni instalados. Vamos a ver, si no tenemos un determinado programa instalado y no hemos solicitado un escaneo de nuestro ordenador en busca de virus ¿de dónde sale ese anuncio? ¿es que nunca nos hemos preguntado eso? Por cierto, que en esos casos a veces no sirve de nada ni siquiera cerrar el anuncio pulsando sobre la X de cierre de ventana. Lo mejor es detener la ejecución desde el Administrador de tareas (Alt + Ctrl + Supr).


- Desactivar las alertas de los antivirus y firewall porque son molestas. Y yo me pregunto, si desactivamos las alertas ¿para qué instalamos el antivirus? Además, si se activa una alerta es porque estamos intentando ejecutar un archivo infectado o porque un programa está intentando acceder a nuestro sistema y lo menos que debemos hacer es ver cual es ese programa o archivo.


- Permitir accesos a través del Firewall sin enterarnos primero de qué o quién pretende acceder. Para eso mejor dejamos nuestro ordenador sin firewall. Total, vamos a correr los mismos riesgos y al menos nos irá más rápido... hasta que se infecte, claro.


- Descargar programas gratuitos y drivers de webs de pago. Aunque esto no siempre es peligroso (hay algunas muy serias), lo que sí que es siempre es un gasto inútil. Vamos a ver, los programas gratuitos están disponibles en las respectivas webs de sus fabricantes (y gratis, como su nombre indica), y en cuanto a los drivers, no conozco aún ningún fabricante que cobre por descargarse sus propios drivers (otra cosa es si lo que queremos es que nos los envíen en un soporte físico). Además, si necesitamos un driver de HP, Asus, Canon, Epson, Asrock, ECS, etc. Lo lógico es descargarlo de sus respectivas webs, que es donde van a estar más actualizados o todas las versiones disponibles.


- Descargar drivers de webs no oficiales o especializadas si no están en éstas. ¿Que no está el driver que buscamos en la web oficial? pues nada, buscamos alguno por ahí que nos han dicho que funciona y listo. Además, a ser posible, lo instalamos sin ni tan siquiera examinarlo primero con un antivirus.**
** Hay muchas webs, como es el caso de Configurarequipos.com, que tanto en drivers como en programas lo que ofrecemos es un link a la web del fabricante, nunca la descarga desde nuestra web. En estos casos no hay problema, aunque nunca está de más revisarlos con el antivirus antes de instalarlos.


Descargar programas o drivers totalmente gratuitos a través de programas P2P. Esto sí que es el colmo. Vamos a ver, que son programas gratuitos y disponibles en la web del fabricante. ¿para que complicarnos la vida y exponernos a manipulaciones y posibles virus? Y luego decimos que Internet es insegura.


- Aceptar y abrir todas esas cosas tan chulas que nos envían por email incluso gente que ni conocemos. Y si no podemos verlas, pues desactivamos antivirus y firewall y listo, ya las podemos ver... y probablemente otros puedan a partir de ese momento ver lo que tenemos en nuestro ordenador, robarnos información y hasta utilizar nuestro ordenador como zombi.


- Instalar drivers de componentes o periféricos sin enterarnos antes de si son compatibles con nuestro sistema operativo o no y sin ni tan siquiera leer el manual de instalación, aunque sea por encima. Total, eso qué más da. La culpa de que luego no funcionen, por supuesto de Windows ¡¡¡faltaría más!!!, y en cuanto a leer el manual de instalación, jajaja vamos hombre, manuales a mí, con lo que yo sé de esto.
Bien, hasta aquí este resumen de las cosas que no debemos hacer en nuestro ordenador. Verán que algunas de ellas están puestas con una cierta nota de humor, pero son temas bastante serios y que afectan seriamente al desempeño de nuestro equipo, y que les puedo asegurar que están basadas absolutamente todas en casos reales.

AUTOR:almalasi

FUENTE

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